El gobierno de unidad nacional del Líbano colapsó luego de que el movimiento islamista Hezbollah y partidos aliados retiraran a sus ministros del gabinete en protesta por una investigación internacional sobre el asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri.

La caída del gobierno dio paso a la peor crisis política desde 2008 en uno de los países más volátiles de Medio Oriente, que aún busca recuperarse de una sangrienta guerra civil (1975-1990) y de conflictos con Israel, incluyendo una invasión en 1982 y una guerra de un mes entre el Estado hebreo y Hezbollah en 2006.