Julieta Poggio acertó en el momento justo: ganó por primera vez la prueba de liderazgo y tendrá inmunidad, después de haber ganado la última votación el domingo pasado a Ariel y lograr mantenerse en la casa.

Dicha inmunidad, justo después de que el público la salvó de la expulsión en la última gala de Gran Hermano, coincidió con que Julieta decidió contar como si fuese una gracia, que durante la ASPO, en la pandemia de Covid 19, organizó una fiesta clandestina con 500 personas.