El músico británico George Michael regresó en la noche del martes a los escenarios con un emotivo concierto en el que quiso celebrar con el personal del hospital donde estuvo internado a causa de una neumonía.


"OK Viena, tengo que hacerles una pregunta: ¿No es fantástico estar vivo?", gritó la estrella pop ante una legión de seguidores integrada por 300 trabajadores del Hospital General de la capital austríaca.


Además, quien fuera líder de Wham!, decidió donar 1.000 entradas al centro médico para darles las gracias y para recaudar fondos destinados a un proyecto que investiga el cáncer de pulmón.


El concierto marcó la reanudación de la gira "Symphonica", que había sido interrumpida en noviembre pasado. Entre otros temas, el cantante, de 49 años, interpretó su nueva canción "White Light", en la que aborda su lucha contra la muerte.