Elizabeth Holmes dejó la universidad de Stansford, a los 19 años,  en su segundo año y fundó una empresa de biomedicina que revolucionaría la industria de la salud con un dispositivo para realizar análisis de sangre y dar un acceso más sencillo y menos oneroso a los servicios médicos.

De eso se trataba el “Edison”, el dispositivo que prometía hacer análisis al instante y en casa. Theranos (mix entre Therapy y diagnosis), la compañía que fundó Holmes, llegó a emplear a 800 personas y la transformó en la mujer más joven en ser billonaria. En 2004 Theranos estaba autorizada en casi todo Estados Unidos y ofrecía más de 200 pruebas diferentes y comunes de sangre sin necesidad de usar jeringa.

Rodeada de una junta directiva que incluyó a figuras como Henry Kissinger y el ex secretario de estado George Schultz también sedujo al magnate de los medios Rupert Murdoch para que invirtiera 100 millones de dólares en su empresa. Comparada con los íconos de Sillicon Valley, Holmes fue considerada la versión femenina de Steve Jobs. Su carrera duró más de una década hasta que todo se desmoronó en 2016 luego de una investigación del Wall Street Journal que desenmascaró que Theranos nunca había desarrollado la revolucionaria tecnología que proclamaba.

Las historias de los grandes estafadores suelen ser acompañadas por el éxito. La fascinación por descubrir cómo estas personas lograron imponer su visión por sobre los méritos reales y pudieron dejar en ridículo a toda una sociedad, que, tiempo después,  se vio ingenua y permeable ante estos personajes. “Inventando a Anna” y “El estafador de Tinder” en Netflix,  la historia de Marla Grayson en la película “Descuida, yo te cuido” son algunos ejemplos.

“The Dropout” cuenta la historia de Elizabeth Holmes y Theranos en ocho capítulos que arrancan con una declaración de la protagonista ante la justicia para ir en un flashback a distintas partes de la trama que la fueron llevando hasta ese momento. Amanda Seyfried se hace cargo con solvencia del protagónico acompañada por un gran reparto que incluye a Sam Waterson, Naveen Andrews, Anne Archer, Stephen Fry, Michael Ironside, William Macy y Dylan Minette. 

La serie no es ambigua a la hora de mostrar al personaje ni intenta que el público empatice con ella sino que se empeña en mostrar el recorrido y las motivaciones que llevaron a Elizabeth Holmes a cometer los crímenes que terminaron por decretar su caída en desgracia.  Un recorrido que nos muestra a una mujer con la idea de triunfar que va dejando de lado sus principios e impone su ambición desmedida con el fraude como camino al reconocimiento. Holmes sube la apuesta constantemente y sacrifica a su entorno intentando preservarse. 

El retrato del mundo empresarial y de las empresas emergentes le sirve para construir su propia imagen y engañar al mundo de los negocios norteamericano que luego la abandonó a su suerte. El cuestionamiento de “The Dropout” es sencillo y lo establece constantemente a lo largo de los capítulos: ¿Qué estarías dispuesto a hacer si supieras que no puedes fallar?

Hoy Elizabeth Holmes se enfrenta a un máximo de 20 años de cárcel tras ser declarada culpable en enero de cuatro cargos de conspiración y fraude electrónico después de que los inversores perdieran aproximadamente 600 millones de dólares en su antigua empresa de análisis de sangre. Su sentencia se retrasó hasta el 26 de septiembre y permanece en libertad bajo fianza.
Ese será el capítulo final de la historia que “The Dropout” cuenta con excelencia y que vale la pena ver.