El documental de Sergio “Cucho” Costantino rescata la figura de Federico Moura y desentraña desde un concepto desestructurado la personalidad de "unos de los íconos del rock más ocultos". Se estrena este jueves.

Después de sumirse en la vida de Miguel Abuelo, otro emblema del rock de los 80, con su filme "Buen día día", el realizador decidió revelar desde una nueva película aspectos de la vida de Federico Moura -muerto en 1988 a causa del sida- durante sus años al frente de Virus, desde los inicios de la banda platense hasta su consagración.

Si bien no se reconoce fanático del grupo, el director contó en diálogo con Télam que la figura de Moura siempre le llamó la atención: "Tenía esa cosas enigmática que a todos nos intrigaba, era un ángel, un héroe del rock, y quería mostrarlo haciendo eje en su creación musical, su veta más significativa".

En "Imágenes paganas" Costantino registra la revolución estética y musical que provocó el grupo (a través de entrevistas, archivos y un delicado trabajo con fotografías), y explora además esa tensión y rechazo en tiempos de dictadura militar, azote que la familia Moura pagó con la desaparición del hermano mayor de Federico.

"El es parte de la música que ha cambiado un segmento de la realidad de muchos, es parte del patrimonio cultural argentino, entregó canciones que nos modificaron no solo a la juventud de los años 80, porque la música de Virus sigue muy presente en todas las familias", indicó.

La película propone un recorrido por la historia de Virus a través de la vida de Federico, cantante y compositor del grupo, líder carismático y obsesivo, quien además sufrió en carne propia su condición de homosexual, en una época oscura donde la homofobia y los prejuicios estaban a la orden del día, incluso entre el público rockero.

"Virus es la banda más antigua que existe en el rock y que sigue funcionando desde hace más de 35 años", dijo el cineasta, quien en su documental muestra como el grupo rompió con un esquema musical.

"Hasta ese momento -describió- el rock era más clásico, hasta casi aburrido. Virus trajo un ritmo nuevo, la new wave, el punk y la música electrónica. A partir de ahí todo cambió, Federico era un adelantado."

En busca de más elementos decisivos en la elección del personaje a retratar, añadió que "irónicamente nos hacía pensar, con glamour, elegancia y belleza también habló de la dictadura, se supo rodear de lo mejor que tenía. Los tuvo a sus hermanos, una banda sólida de amigos de toda la vida, tuvo a Roberto Jacoby como letrista, al performer Jean Francois Casanovas y a Lorenzo Quinteros en la puesta teatral".

"Ellos fueron los primeros que empezaron a producirse, a peinarse", agregó el director que subrayó que Federico era un tipo muy culto "de familia con mucha instrucción cultural" y quien a último momento y después de dos años de trabajo decidió sumar el testimonio de la mamá del cantante, Velia Oliva de Moura.

"Era la cuota de amor, era la que de alguna manera podía contar de donde salió este ser, ella nunca antes había hablado, me parece que le da esa cuota de cariño y emoción al filme", apuntó el director, quien estuvo acompañado por Marcelo y Julio en el proceso de la película.

Definido por Costantinto como una "ópera rock-documental musical", la película muestra en paralelo a la vida de Moura, la historia de una joven fanática de la banda, interpretada por la cantante Paloma Kippes (Paloma del Cerro).

En ese sentido, el director indicó que "quería hacer un aporte artístico y a partir de un formato de fotografía fui rompiendo lo clásico del documental, buscando la posibilidad de crear siempre partiendo de la idea de que contar la vida de una persona es emocionante, algo se tiene que mover adentro tuyo".

Virus debutó en enero de 1981 en La Plata y estaba integrada por sus hermanos Julio (guitarra) y Marcelo (teclados), además de Enrique Muguetti (bajo), Ricardo Serra (guitarra) y Mario Serra (batería). Actualmente está liderada por Marcelo y formada por Julio y otros músicos.

Federico lideró la formación original que grabó los discos "Wadu Wadu" (1981), "Recrudece" (1982), "Agujero Interior" (1983), "Relax" (1984), "Locura" (1985), "Virus Vivo" (1986) y "Superficies de Placer" (1987), en una carrera ascendente y signada por el éxito en Argentina, pero también en Chile, Paraguay y Perú.