Luego de muchos años de críticas de parte de su hija por no ayudarla durante su tutela, Lynne Spears, made de la reina del pop, Britney Spears, se disculpó públicamente con la cantante por cualquier “dolor” que soportó durante su tutela de 13 años.

“¡Lamento mucho tu dolor! ¡He estado arrepentida durante años!”, comentó Lynne debajo de la publicación de Instagram de Britney, donde aseguraba que “una disculpa genuina ayudaría a cerrar su disputa familiar”. 

“¡Te quiero mucho y te extraño!” continuó la mamá de la cantante de “Toxic”, y agregó: “¡Britney, en el fondo sabes cuánto te amo y te extraño! ¡Me disculpo por cualquier cosa y todo lo que te haya lastimado!”. Asimismo, Lynne le rogó que la “desbloqueara” para que “puedan hablar en persona”. 

En la publicación de la cantante, afirmó que los miembros de su familia “no tienen ningún tipo de conciencia y realmente creen en sus mentes que no han hecho nada malo en absoluto” respecto a la tutela que tenía su padre, Jamie Spears. Esta le permitía tener el control de las decisiones personales, médicas y financieras de Britney desde febrero de 2008.

De acuerdo con una fuente cercana a la mamá para Page Six, la madre de Spears ha estado “intentando, tratando de ponerse en contacto” con Britney por teléfono, y se siente “indefensa”, dejándola “sin otra opción que recurrir a las redes sociales”.

El 28 de agosto de este año, Lynne también intentó llamar la atención de la estrella comentando en sus publicaciones Instagram. “Britney, toda tu vida he intentado apoyar tus sueños y deseos. Y también he hecho todo lo posible para ayudarte a salir de las dificultades. Nunca te he dado ni te daría la espalda. Esta plática es sólo para ti y para mí, cara a cara, en privado”.

A pesar de los intentos para hallar una conversación en privado, la cantante no respondió a los comentarios, inclusive, no invitó a sus padres ni a sus hermanos cuando se casó con Sam Asghari a mediados de este año. 

Desde noviembre del 2021, Britney Spears quedó libre de estar bajo la tutela de su padre, casi cinco meses después de que la estrella afirmara ante el tribunal que Jamie Spears, de 70 años, la había enviado a un centro de salud mental en contra de su voluntad y la obligó a salir de gira.