El director de SEL Consultores asegura que “la pobreza no es del 12 por ciento (como informa el INDEC), sino que alcanza el 23 por ciento”, lo que “equivale a cuatro millones de personas más”.

Por Continental, Ernesto Kritz estimó la inflación “en el orden del 25 por ciento y no del 11”, como informa el organismo estadístico oficial.

El porcentaje surge de un endeble consenso entre jefes de distintas consultoras privadas, todas opositoras, y parece tan poco creíble como el oficial.

Además, aplican metodologías distintas; la del INDEC genera dudas en diversos sectores económicos y políticos, pese a que cuenta con la infraestructura para elaborar un índice sólido; y las consultoras privadas no tienen infraestructura para medir de manera creíble un IPC, ni siquiera en el área metropolitana.

“El aumento más preocupante fue el de los alimentos, que trepó al 32 por ciento”, añadió en Magdalena Tempranísimo.

Por otra parte, “la canasta básica de alimentos cuesta dos mil pesos, si se suman los servicios básicos”, cifras que significan “el doble de lo que informa el INDEC”.

Asimismo, aventuró que “en el 25 por ciento más pobre de la población, el desempleo es del 18 por ciento”, contra menos de un 8 por ciento que postula el Instituto Nacional De Estadística y Censos, guarismo que, en este caso, no refuta.

En otro orden, evaluó que “creció la desigualdad entre los empleados en blanco y en negro”, y advirtió que “la inflación del 25 por ciento no puede ser paliada por quienes no acceden a una negociación salarial.