Este martes, el Banco Mundial, representado por William Maloney, economista jefe para América latina y el Caribe, anunció que el alza de los costos de vida en la Argentina estaban muy por encima del resto de los países latinoamericanos. A pesar de esto, Maloney aseguró que todavía “es temprano” para hablar de una hiperinflación

El Informe Económico Regional que presentó Maloney en una conferencia de prensa, anticipa que la Argentina crezca 4,2% este año, tres décimas por debajo del pronóstico que se brindó a mitad del 2022, y un 2% el próximo año. Asimismo, calcula que la región crecerá un 3% en 2022, y solo un 1,6% para el 2023.

Sin embargo, el Banco no brindó pronósticos ni detalles sobre el panorama para la economía de la Argentina. Maloney aseguró que la inflación sigue siendo una “gran preocupación”, y que el país debía mantener el rumbo fijado en el programa con el Fondo y “ver cómo sale”.

“Obviamente, la Argentina es uno de los países de la región con tasas de inflación más altas que el promedio, y eso ha sido así durante varios años. Es una gran preocupación. Tenemos la esperanza de que el programa con el FMI se mantenga encaminado. Tienen que mantener el rumbo y ver cómo sale”, indicó Maloney. “La idea es bajar la inflación, mantener el presupuesto fiscal sano. Es temprano para hablar de hiperinflación”.

A pesar de las múltiples restricciones impuestas por el Gobierno para controlar el dólar, en los últimos meses, la inflación anual en la Argentina se acercó al 100%. Los economistas insisten en la necesidad de implementar un plan integral de más profundidad, ya que esto lograría estabilizar la economía y lograr una baja sostenida del costo de vida. 

Por otro lado, el informe del Banco Mundial también mostró un costo de largo plazo que dejó la pandemia del coronavirus: Maloney aseguró que se perdió en promedio 1,5 años de educación presencial. Esta situación provocará una caída del 10% en el ingreso de por vida de los estudiantes que fueron privados de clases.