El futbolista argentino Juan Román Riquelme lamentó el descenso a segunda división de España, se confesó hincha del `submarino amarillo`, donde jugó del 2003 al 2006, y se puso a disposición del club para cuando lo "necesiten".

En una entrevista con radio Marca, el mediocampista de Boca señaló: "siempre voy a estar a disposición del Villarreal cuando me necesiten".

"Ver al equipo ahora en Segunda va a ser muy duro para todos los que allí jugamos", agregó el mediocampista xeneize.

De excelente presente en Boca Juniors, equipo que marcha puntero en el torneo Clausura y clasificado a semifinales de la Copa Libertadores, también señaló: "Fernando Roig (del Villarreal) es el mejor presidente que tuve desde que soy jugador de fútbol", aunque reconoció que su relación con el titular del equipo español no finalizó bien.

Riquelme, próximo a cumplir 34 años, consideró que "es una realidad dolorosa" el descenso del Villarreal y que vio por televisión parte del partido en que el equipo de Castellón perdió la categoría.

"No lo podía creer, ni lo puedo creer todavía hoy. Fue algo triste. Yo quiero mucho al club, es parte de mi vida. Soy hincha de Boca y de Villarreal, y no puedo creer que haya descendido", señaló el `10.

Román agregó que "he pasado años increíbles ahí, he disfrutado mucho. Cada año voy de vacaciones a Villarreal porque sigo teniendo mi casa ahí. La gente me trata con el mismo cariño de siempre y la realidad es que cuando me necesiten yo voy a estar a disposición de ellos".

El argentino recordó que con el Villarreal "llegamos casi a la final de la Liga de Campeones y de la UEFA, y verlo ahora en Segunda va a ser muy duro para nosotros".

Durante la temporada 2005/06, el Villarreal disputó por primera vez en su historia la Liga de Campeones y llegó a las semifinales, luego de dejar en el camino a equipos de la talla del Manchester United, Benfica, Glasgow Rangers e Inter de Milán, entre otros.

En esa instancia, el equipo `amarillo` quedó eliminado por el Arsenal de Inglaterra y, en el partido de vuelta, Román tuvo la oportunidad de lograr el empate a través de un tiro penal cobrado en el último minuto, que lo hubiera llevado a la prórroga.

Sin embargo el disparo de Riquelme fue contenido por el arquero alemán Lehmann.