Roman Abramovich fue uno de los primeros magnates en desembarcar en el mundo del fútbol con una fortuna incalculable para levantar y llevar a élite una institución. Claro que nadie en el mundo, y mucho menos en la FIFA, se preguntó de donde obtenía su dinero el empresario ruso. A pesar de que se sabía que era un hombre muy cercano a Vladimir Putin, sus inversiones beneficiaban a todos.

Sin embargo, con la explosión del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, en el Reino Unido comenzaron a fijarse en el origen de la fortuna del dueño el club que ostenta la corona de vigente campeón de la Champions League. Le prohibieron vivir en el país y el millonario teme una posible incautación, por lo que ha decidido vender al Chelsea. Aunque, obviamente, no se irá de todo esto con las manos vacías: la cifra que pretende es superior a 3.600 millones de euros.

En ese contexto aparecieron varios potenciales compradores. El equipo londinense tiene un muy buen presente futbolístico, es una marca mundial y está económicamente ordenado. Es decir, es tentador para cualquiera. Pero el interesado que más llamó la atención fue el ex peleador de UF Conor McGregor-

No asombró por una cuestión de dinero. El escocés ha ganado fortunas como deportista, ha invertido bien el dinero y ha conseguido volúmenes de dinero aún más importantes en otras actividades, como la de comerciar su propio whisky.

Pero sí sorprendió el hecho de que hiciese público su interés mediante sus redes sociales, dado que es un reconocido hincha de otro equipo inglés, el Manchester United. De hecho, en algún momento también pujó por hacerse dueño del club de sus amores aunque no pudo y también intentó comprar al Celtic. 

McGregor, reconocido hincha del Manchester United, quiere comprarle el Chelsea a Abramovich

De todas maneras, por el momento, el candidato más firme a quedarse con el club parece ser Hansjörg Wyss, un millonario suizo de 86 años, de fuerte presencia en la política de los Estados Unidos.