Más allá de que Catar, desde la explosión de la venta de petróleo, ha entrado en un proceso intenso de occidentalización, algunas costumbres antiguas son un tanto antagónicas con el habitual comportamiento de los hinchas en un Mundial. Existen leyes muy estrictas respecto del consumo de alcohol en lugares públicos, una práctica casi innegociable para los hinchas en cada cita mundialista. Sin embargo, la FIFA, mediante acuerdos comerciales, ha encontrado algunas soluciones, casualmente también muy beneficiosas para su bolsillo.