El 25 de septiembre las selecciones femeninas de Jordania e Irán jugaron un partido determinante para la clasificación a la Copa Asiática del próxima año. Las iraníes se impusieron por 4 a 2, pero tuvieron a una figura excluyente en el arco. Zohreh Koudaei atajó nada menos que dos penales, por lo que fue clave para el triunfo de su equipo.