Christian Horner admitió que van “justos” en la construcción del RB18, el nuevo auto que manejarán Max Verstappen y Checo Pérez. Red Bull tiene programado un 'shakedown' para mañana miércoles, y si no llegan intentarán concretarlo antes de la primera semana de pretemporada colectiva, en Barcelona.

El objetivo de un 'shakedown' antes de la pretemporada es ahorrarse horas perdidas por mecanismos que imprevistamente no arrancan en el primer encendido completo del auto, que termina de fabricarse y ensamblarse a último momento. “Vamos justos, pero dentro de los plazos acordados. Obviamente, con sólo seis días de test, querés aprovechar cada momento”, fundamentó Horner.

"En Barcelona se tratará de aprender sobre el RB18, de conseguir tandas largas y de la durabilidad, de entender las características, la dinámica del vehículo. También tenés que planear cuidadosamente dónde introducir actualizaciones”, añadió el británico.

Igualmente, en esta clase de presentaciones online, admite Horner, cunde el Photoshop y se escamotean los detalles clave de cada auto. “En particular, con un conjunto de reglas nuevas, los equipos quieren proteger su propiedad intelectual. Jamás vas a ver un difusor o algo por el estilo. Barcelona será más bien el lugar donde se abra el telón de la temporada, y será en el test de Bahréin donde probablemente nos acerquemos a ver los coches en su especificación de carrera”, aventuró el marido de Geri Halliwell.