El segundo punto se sufrió de manera exagerada. Diego Schwartzman estuvo a pasos del abismo. Pero se recompuso con una racha tremenda y se llevó el segundo punto de la serie entre Argentina y República Checa frente a Tomás Machac. Fue 2-6, 6-2 y 6-3 en un partido muy sufrido para el argentino.

En el primer set, el "Peque" jugó en un nivel alarmante; muy por debajo de sus posibilidades. Cometió una parva de errores, se mostró falto de confianza y tuvo dificultades hasta para poner la pelota en juego. En tres de los cuatro servicios propios que perdió, el último punto lo desperdició con dobles faltas. Cayó de manera contundente, sin poder hacerle frente a un rival joven y con un ranking bajo, 131° del mundo.

Tampoco el rendimiento de Machac fue superlativo. Mostró un buen revés y jugó por encima de sus posibilidades, pero nada con lo que el argentino no hubiese podido si hubiera tenido un rendimiento acorde a lo que acostumbra.

La historia parecía muy complicada, porque en el segundo parcial el checo quebró enseguida y se puso 2 a 0 y 30-40 arriba. Pero allí fue cuando el 14° del ranking de la ATP se recostó en el apoyo de la gente y sacó adelante un partido que estaba dificilísimo. Ganó nueve games de manera consecutiva y resurgió. 

Ganó el segundo set, encaminó el tercero y a pesar de que volvió a mostrar alguna duda pudo cerrar un partido en el que en todo momento pareció sentirse más cómodo ante la adversidad que con el escenario a favor.

Con los triunfos de Schwartzman y Sebastián Báez, Argentina se puso 2 a 0 arriba en la serie y está a un sólo punto de llegar a la fase final de la Copa Davis. Máximo González y Horacio Zeballos tendrán la chance de cerrar la historia el sábado desde las 11, y, en caso de que no puedan, deberán volver a saltar a la cancha los singlistas.