Desde hace varios meses, Zinedine Zidane ha mantenido charlas con los magnates dueños del Paris Saint-Germán, con el objetivo de transformarse en el entrenador del equipo a partir de mitad de año. El francés parece dispuesto a aceptar la oferta, pero, ante la inevitable salida de Kylian Mbappé, ya pidió a un reemplazante: quiere contar con Cristiano Ronaldo.

Los dueños del club parisino, así como Leonardo, el director deportivo, consideran que, salvo que el curso de la historia cambie demasiado de aquí al final de la temporada, el ciclo de Mauricio Pochettino está cumplido. Creen que para las nuevas estrellas que ha contratado el equipo, es necesario un DT con mayor experiencia en manejo de grupos pesados.

Zidane fue entrenador del Real Madrid en dos periodos y en el primero de ellos, cuando ganó tres Champions League consecutivas, gestionó un plantel poderoso, con Luka Modric, Toni Kroos, Sergio Ramos, Karina Benzema, Marcelo y el propio Cristiano Ronaldo.

Según el medio inglés Daily Mirror, el director técnico que fue campeón del mundo como jugador en 1998 pretende aprovechar el descontento de CR7 con el presente futbolístico pobre que atraviesa el Manchester United. Parece una de las últimas oportunidades posibles para que los dos grandes jugadores del siglo, el portugués y Lionel Messi, puedan compartir equipo.