Cha Sa-soon, de 69 años de edad, vive sola, después de haber criado a sus cuatro hijos, en la aldea de Sinchón. Eso queda en Corea del Sur. Cerca de su casa, en Wanju, ignoto condado rodeado de montañas a 180 kilómetros al sur de Seúl, pasó a ser una celebridad. En noviembre de 2009 concluyó una extraña rutina iniciada en abril de 2005: reprobar cada día o cada dos o tres días el examen de manejo. En cada una de las 950 o 960 ocasiones en que se presentó debió desembolsar el equivalente a cinco dólares. Invirtió una fortuna. En la última prueba alcanzó la calificación mínima para superar las 40 preguntas del capítulo teórico.