En Annobón, Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang cargó contra uno de “nuestros hermanos traidores”. Llamó de ese modo a Tutu Alicante, oriundo de esa isla, radicado desde los noventa en los Estados Unidos. Alicante no piensa regresar por temor a las represalias del régimen más longevo de África. “No le temo a Obiang, pero sus colaboradores pueden inventar un accidente para liquidarme”, me dice. Es abogado por la Colummbia Law School y la Universidad de Tennessee. Dirige la organización no gubernamental Equatorial Guinea Justice, promotora de los derechos humanos, el Estado de derecho, la transparencia y la participación cívica en su país.