En el primer informe de marzo, que emite semanalmente la bolsa de cereales de Buenos Aires detalla que para el cultivo de soja, las lluvias registradas durante los últimos días mejoran la oferta hídrica en siembras tardías, mientras los cuadros más adelantados transitan pleno llenado de granos (R6) sin chances de mejorar sus perspectivas. Sobre el centro de la región agrícola, se prevé una importante heterogeneidad en los rendimientos a cosecha, como consecuencia de la variabilidad climática registrada a lo largo del ciclo del cultivo. 
Las regiones Núcleo Norte, Centro-Norte de Santa Fe y el Centro-Este de Entre Ríos, son las más afectadas por la sequía y el golpe de calor. En paralelo, buena parte del oeste de Buenos Aires, La Pampa y sur de Córdoba mantienen mejores expectativas a cosecha. Bajo este escenario, se sostiene la proyección de producción en 42 MTn.

El cultivo de maíz registró lentos progresos en su cosecha, en parte debido a la interrupción provocada por las lluvias caídas durante los días previos.
El bajo promedio nacional de rinde refleja el impacto de la sequía y el golpe de calor en siembras tempranas, mayormente ubicadas sobre el centro-este de la región agrícola.

Por otra parte para el cultivo de sorgo, las lluvias acumuladas durante los últimos siete días mejoraron las expectativas y mantienen elevado el potencial de rinde en lotes recientemente implantados sobre el norte del área agrícola.

Finalmente, la cosecha de girasol cubre más del 30 % del área apta, entregando un rinde de 20,9 qq/Ha a escala nacional. Se prevé que el rinde medio nacional mejore una vez que la recolección avance en la provincia de Buenos Aires y ello permita sostener la proyección de producción en 3,3 MTn para la campaña en curso.