Billy Milligan fue víctima de un padrastro pedófilo que aprovechaba las ausencias de su madre torturar y violar al pequeño de 5 años, algo que lo traumatizó de por vida. El mecanismo de defensa desarrollado por Billy fue el de adquirir múltiples personalidades que le librasen del dolor y con el tiempo fue creando algunas facetas peligrosas y que lo llevaron a delinquir (cometió robos y violaciones).