BBC. Los han llamado locos, fanáticos, especuladores. Milicias digitales, también. A ellos no les importa. "Es que nos da igual lo que piensen", me dice un bitcoiner. "Hagan lo que hagan, no podrán detenernos". Ni convencerlos de que están obnubilados por una burbuja que puede estallar en su cara en cualquier momento.