Es absolutamente inverosímil, sí, pero sucedió en la localidad bonaerense de Quilmes. El chofer de una ambulancia  acudió a un centro vecinal para renovar su licencia de conducir con una persona fallecida en la parte de atrás del vehículo. Los empleados municipales le manifestaron su repudio y llamaron al 911.

Según informó el portal infoquilmes.com.ar el sujeto se acercó a los empleados de la dirección de Licencias de Conducir y exigió ser atendido rápidamente, ya que tenía un muerto en la ambulancia. 

El comentario despertó estupor e indignación entre los presentes que decidieron realizar un llamado a la policía. Efectivos de la zona acudieron al lugar pero no tuvieron demasiado que hacer al constatar que no se había cometido ningún delito.