Luego de una solemne procesión de despedida, el ataúd de la Reina Isabel II entró a la capilla de Saint Gilles, en Edimburgo, para la celebración de una misa religiosa en su honor. La caravana, liderada por Carlos III junto con sus hermanos Ana, Eduardo y y Andrés, partió desde el palacio Holyrood hasta St. Giles.