La embarcación, que mide unos 1,6 metros, fue hallada casi completamente intacta, sumergida en un cenote cerca de las ruinas de la ciudad maya de Chichén Itzá.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dijo en un comunicado que pudo haber sido utilizada para extraer agua del cenote o depositar ofrendas rituales.

El extraordinario hallazgo se produjo durante las obras de construcción del nuevo ferrocarril turístico conocido como Tren Maya, que conecta los estados de Yucatán y Quintana Roo, en el sureste del país.

En su comunicado, la institución agregó que los arqueólogos también habían descubierto piezas de cerámica, un cuchillo ritual y pinturas murales en una pared rocosa del cenote.

El próximo mes de noviembre se realizará una nueva prospección a la canoa, a fin de precisar su antigüedad y conocer exactamente de qué árbol es la madera, para lo que contarán con el apoyo de expertos de la Universidad La Sorbona, de París.