En los Estados Unidos, el Senado debe autorizar a los embajadores destinados a cada país, después de la propuesta del presidente, tal como ocurre en Argentina. Joe Biden, designó para el cargo en nuestro país a Marc Stanley, quien se presentó en la Cámara Alta para brindar precisiones sobre su próximo destino.

Stanley aseguró en la audiencia que: “La Argentina es un hermoso autobús turístico al que las ruedas no le están funcionando correctamente. La deuda del FMI, 45 mil millones de dólares, es enorme. El problema, sin embargo, es que es responsabilidad de los líderes argentinos elaborar un plan macro para devolverla, y aún no lo han hecho. Dicen que ya pronto viene uno”, definió.

La expectativa norteamericana parece estar puesta en la existencia de un plan macroeconómico que permita afrontar la deuda externa, mientras puertas adentro el debate sobre el pago o no de los acreencias externas esta en llamas dentro de la misma coalición gobernante.