El líder Pro, Mauricio Macri diseñó una estrategia para recuperar presencia en la agenda pública con la presentación de un libro, al que llamó “Primer Tiempo”, una alegoría del deporte que tanto gusta al ex mandatario, con la que parece referirse que faltaría un “Segundo Tiempo”.

La estratagema es un tanto repetida. Hace unos dos años, justamente durante el gobierno de Macri, la actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió al ruedo justamente con un libro: “Sinceramente”. Las diversas presentaciones del libelo, le permitieron a Cristina mostrarse en público sin armar actos masivos, hablar de su obra sin inmiscuirse en temas escabrosos y reaparecer con un bajo nivel de conflictividad. No necesariamente las estrategias repetidas fracasan, pero tienen una clara tendencia a aburrir. Carece de originalidad, inmediatamente hay quienes comparan un libro con el otro, y el efecto buscado tiende a desdibujarse. Una mala estrategia, pero propia, suele ser mejor que una buena, repetida.

Por otro lado, tal vez el texto lo revele, no queda muy claro si Macri apunta a que el espacio político que integra todavía no jugó su “Segundo Tiempo” o es él mismo quien busca otra oportunidad. El primero de los casos, es evidente, no existe en Argentina otra alternativa de poder al peronismo que no sea Juntos por el Cambio. Ahora si el que busca el “Segundo Tiempo” o, mejor dicho, la revancha, es el propio Macri esta claro que se encamina a un desastre. Tal vez no sea justo, pero es el político con más alta imagen negativa del país, y eso incluye a Cristina Fernández, que así como tiene un núcleo duro propio elevado, tiene otro núcleo que la detesta elevadísimo.

Sería un error letal del espacio político, que el candidato presidencial en tres años volviese a ser el ex presidente, porque esta claro que si hay un segundo tiempo, Macri salió en el entretiempo. No a es que a Juntos por el Cambio le sobren estrellas rutilantes para alcanzar la presidencia, ningún espacio tiene ese caudal político, pero Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich, Martín Lousteau y alguno más, tienen muchas mas chances de imponerse al peronismo que Mauricio.

De hecho, con el rumbo que se observa de este gobierno no es un disparate pensar que en 2023 va a haber un recambio, pero muchos analistas dicen: “salvo que el ego le juegue a Macri una mala pasada y quiera postularse, porque en tal caso es posible que pierda con cualquiera”.

Muchas veces es recomendable la virtud de retirarse a tiempo. Siguiendo con la metáfora del futbol, es feo ver a un jugar que fue estrella llegando tarde a todos los pases o tirándola a la tribuna. Les queda mejor, en muchos casos, el rol de entrenador y que jueguen los que todavía no lo hicieron, y despiertan menos irritación en las tribunas