La banda que fue detenida estaba integrada por ciudadanos búlgaros, argentinos y chilenos, a quienes se acusa de clonar tarjetas de crédito. La investigación duró siete años y se originó por una clonación sucedida en el aeropuerto de Ezeiza.

Las detenciones se dieron tras unos 20 allanamientos en los barrios privados Los Lagos de Nordelta, San Lucas de Canning y en distintos domicilios de la Ciudad de Buenos Aires.