No es el gran candidato, pero tiene que asumir un rol protagónico por historia, por presente y por necesidad. La Selección Argentina inicia un nuevo camino en el certamen continental que se le niega desde 1993.

Enfrenta a Chile, un equipo contra el que tiene una rivalidad reciente, justamente acuñada en instancias decisivas del torneo que inicia: la Copa América. Los dos equipos que se enfrentaron en la final del torneo continental de selecciones en 2015, en Chile y en 2016, en Estados Unidos, han desarrollado cierto clima de clásico cada vez que se enfrentan.

Si bien es cierto que en términos históricos la Argentina tiene un palmarés mucho más nutrido y está por fuera de la órbita del conjunto trasandino, tras esos dos duelos, cada partido se juega de un modo especial. De hecho, el último encuentro disputado en un torneo fue por el tercer puesto en la Copa América 2019.

El conjunto nacional se impuso por 2 a 1 y ambos terminaron con 10 hombres por las expulsiones de Gary Medel y Lionel Messi. Ambos equipos chocaron hace 10 días, en el marco de las Eliminatorias, en un duelo muy cerrado.

El equipo de Lionel Scaloni, que llegó el domingo a Rio de Janeiro, tendrá varias modificaciones respecto del mencionado encuentro y del último jugado, contra Colombia en Barranquilla.

En el último entrenamiento, el DT probó un esquema diferente, con cinco defensores. Aunque uno de esos defensores será Nicolás González, hombre que suele desempeñarse en ataque y que en este caso se pararía en el lateral izquierdo. Nicolás Tagliafico, habitual lateral, jugaría más cerrado, como el central por la izquierda. De ese modo el equipo tendría la posibilidad de rotar de esquema sin modificar los nombres. A partir de esta decisión, quien deja el equipo es Marcos Acuña, de buen partido frente a Colombia.

Por otra parte, Cristian Romero, la gran noticia del equipo en la doble fecha de Eliminatorias, si bien se confirmó que no tiene una lesión de gravedad, no será titular en este primer partido. Volverá a la titularidad, como líbero, Lucas Martínez Quarta.

Asimismo, la compulsa del arco ya tiene un dueño. Emiliano Martínez se perfila para ser titular, a pesar de que Franco Armani en su último examen PCR dio negativo, por lo que ya no puede tener ningún tipo de dificultad para viajar e ingresar a los diversos estados sedes de Brasil.

El cuerpo técnico quedó muy conforme con lo que hizo el guardameta del Aston Villa en los minutos en los que estuvo en cancha frente a Colombia y el jugador ya se encuentra completamente recuperado del golpe que lo obligó a salir prematuramente.

Chile tendrá dos variantes importantes respecto del más reciente duelo en Santiago del Estero. En ataque no tendrá a uno de sus mejores futbolistas: Alexis Sánchez. El delantero del Inter padece una lesión muscular de plantar delgado, que lo dejará afuera por lo menos durante toda la fase inicial de la competencia.

Su lugar será ocupado por César Pinares, jugador de Gremio, que se parará unos metros más atrás, casi como un enganche. En el medio, el equipo de Martín Lasarte contará con uno de sus jugadores más emblemáticos. Arturo Vidal no jugó frente a Argentina ni tampoco ante Bolivia, en el partido en el que su equipo empató 1 a 1 como local, dado que padeció COVID-19.

Sin embargo, ya está recuperado y ocupará un lugar en el medio junto a Erick Pulgar y Charles Aránguiz. La Argentina tiene un debut para nada sencillo, pero servirá como prueba para empezar a vislumbrar si colectivamente puede revalidar lo que sus individualidades marcan: que debería estar entre los mejores de la competencia.

Aunque, sin dudas, está varios escalones abajo del gran candidato, Brasil, que debutó con un triunfo por 3 a 0, sin despeinarse, frente a un Venezuela plagado de problemas.