El primer encuentro de eliminación directa de la Copa América, lejos de ser trabado, friccionado y con pocas ocasiones, fue abierto y de gran juego. Perú y Paraguay igualaron 3 a 3 en un gran partido, pero los dirigidos por Ricardo Gareca se impusieron en la tanda de penales. Gianluca Lapadula en dos ocasiones y Yoshimar Yotún convirtieron para los incaicos, mientras que Gustavo Gómez, Junior Alonso y Gabriel Ávalos lo hicieron para los guaraníes.

El equipo de Eduardo Berizzo arrancó mejor. Sus futbolistas tienen mucho vértigo y rápidamente consiguieron asediar al rival y generarle ataques veloces. A los 11, tras un tiro de esquina, David Martínez, el hombre River cabeceó directo al arco. Pedro Gallese sacó un manotazo salvador pero en el rebote, Gustavo Gómez la empujó.

Si bien Paraguay siguió en ataque, Perú empezó a despertarse, especialmente con contraataques veloces. Los pases de Yotún para Christian Cueva empezaron a dar buenos resultados. Hasta que a los 20, la mejora del equipo incaico dio sus frutos en el marcador.

André Carrillo le ganó con mucha facilidad en el uno contra uno a Ángel Cardozo Lucena, desbordó y tiró el centro para que defina Lapadula, uno de los mejores delanteros del torneo.

El encuentro se hizo dinámico y parejo. Si bien el conjunto guaraní nunca dejó de tener mayor dominio de la pelota, Perú pasó a ser permanentemente riesgoso en las transiciones de defensa a ataque. Antes de que termine el primer tiempo, el equipo de Gareca armó una gran jugada y consiguió dar vuelta la historia.

Carrillo arrancó y dejó de taco para Yotún que otra vez metió una daga entre líneas para Lapadula. Nuevamente, el italiano nacionalizado convirtió con su pierna izquierda.

Sobre el final del primer tiempo, Paraguay sufrió una pésima noticia. Gustavo Gómez el autor del gol, se fue injustamente expulsado. Forcejeó con Lapadula, ya amonestado, y Esteban Ostojich interpretó que en el revoleo de brazos golpeó al delantero. Si bien hubo un contacto, fue propio de la acción de juego y no merecía tarjeta. El reclamo de los futbolistas para con el árbitro uruguayo fue consecuente con la tan errada decisión.

Paraguay, aún con 10 jugadores, salió mucho mejor en el segundo tiempo. Se llevó puesto a su rival y, de pelota parada, a los 8 llegó al empate. Tras un tiro de esquina, Carlos González la peleó por arriba, la pelota derivó en Alonso, y el ex Boca con poco ángulo definió al primer palo.

Tras el tanto los guaraníes se refugiaron y los incaicos asumieron el protagonismo lógico del hombre de más. No fueron tan abrumadores, y el equipo de Berizzo se defendió correctamente. Pero cuando quedaban 10 minutos, Yotún remató de afuera, la pelota se desvió en Robert Rojas y dejó sin chances a Anthony Silva.

Sobre el final, en un encuentro parejo, un golpe de fortuna le jugó a favor para ganar el encuentro. Pero las cosas no iban a quedar así. El mejor partido del torneo tenía un capítulo más para ofrecer. David Martínez desbordó por izquierda y Brian Samudio, que ingresó en el complemento, batalló sin parar hasta que la pelota le cayó en los pies a Gabriel Ávalos. El de Argentinos Juniors solo tuvo que empujarla para definir y empatar un duelo bárbaro.

En la tanda inicial de cinco penales, a Gallese le costó muchísimo acertar a qué palo iba cada remate. Sin embargo, Perú tuvo su chance dado que David Martínez y Samudio tomaron demasiada carrera, agarraron la pelota de muy abajo y desviaron sus remates muy por arriba del travesaño.

Pero, Silva, el arquero paraguayo, atajó dos remates, a Santiago Ormeño primero y a Cueva el quinto, que hubiese sido definitivo. Finalmente, en el sexto, el arquero que ya se ha transformado en una figura histórica del conjunto peruano, le tapó su disparo a Alberto Espínola. Miguel Trauco se hizo cargo de un penal pesado, lo ajustó contra el palo izquierdo y venció al difícil Silva.

Perú atraviesa un momento de transición muy difícil. Algunos de los hombres más importantes de su historia moderna no están en esta Copa América y sin embargo, el equipo sigue teniendo identidad y competitividad. El admirable trabajo de Gareca puso al equipo en un Mundial, en la final de la Copa América 2019 y en esta edición, ya llegó al menos hasta semifinales.