Al menos 77 personas murieron luego de que un barco de inmigrantes que partía desde el Líbano se hundiera frente a la costa de Siria. Los cuerpos fueron descubiertos por las autoridades del país este jueves, los cuales, de acuerdo con un funcionario sirio para la agencia de noticias SANA, fueron arrastrados a la costa de Tartús. 

El ministro de Transporte libanés, Ali Hamie, aseguró que el bote había partido desde la ciudad de Minyeh, al norte del Líbano, el martes. "De acuerdo con algunos de los supervivientes, la barcaza llevaba a más de cien personas, y muchas de las víctimas no llevaban ningún tipo de documentación encima", comentó. 

Las autoridades confirmaron que no solo se encontraban libaneses, sino también palestinos y sirios que intentaban huir del país. 

De igual manera, Hamie aseguró que al menos 20 personas habían sido rescatadas, en su mayoría sirios que vivían en el Líbano como refugiados, y que estaban siendo tratadas en los hospitales del país. 

“Al menos el 90% de los refugiados sirios no tienen una residencia legal en el Líbano. Esto los pone en riesgo de ser arrestados o deportados, además que limita su acceso a conseguir trabajo”, comentó Aya Majzoub, una investigadora libanesa para Human Rights Watch. “Ha habido una oleada de xenofobia y discurso de odio dirigido hacia los refugiados, sobretodo por parte de los políticos libaneses en un intento de chivo expiatorio por la crisis económica”. 

Esta no es la primera vez que ocurre una tragedia de este estilo en el Líbano, en abril de este año, otro barco con refugiados se hundió, dejando un saldo de 45 muertos. No es sorpresa que el número de personas que ha escapado o intentado escapar del Líbano haya aumentado casi el doble entre 2020 y 2021. De igual manera, este año aumentó más del 70%.

La crisis a ido creciendo con el colapso financiero del país, que ha llevado a que la moneda pierda el 90% de su valor. Asimismo, al menos el 80% de la población vive bajo el umbral de pobreza y  la luz es suministrada por el Gobierno libanés únicamente dos horas al día.