Paul Verhoeven es un experto en provocar con su cine. Adapta el libro que la historiadora Judith C. Brown escribió en 1987, sobre Sor Benedetta, entre santa y lesbiana, y lo llevó al festival de Cannes.

Benedetta era una de las películas más esperadas del festival. Fue seleccionada en la edición no celebrada de 2020, para llegar a la Croisette con la mayor de las expectativas.

Verhoeven sabe que a Cannes le gusta la provocación. En Benedetta la atención está puesta en el Vaticano, y ya advertimos que el sexo es lo de menos. La actriz belga Virginie Efira es Benedetta, una monja que empieza a ver a Dios y a decir que es su esposa, al tiempo que empieza a descubrir el sexo, los orgasmos y los dildos con forma de santos junto a otra novicia, Bartolomea, la también belga Daphné Patakia.

Todo bajo la atenta mirada de Charlotte Rampling, una madre superiora que no cree en Dios. Completan el reparto Lambert Wilson, como el nuncio hipócrita y violento.