Pity Álvarez fue sometido a una internación forzosa de 90 días por orden judicial, luego de una serie de incidentes alarmantes. Estos sucesos ocurrieron en el marco del juicio en su contra por el asesinato de un vecino y tras un intento de fuga del hospital Tornú. La medida incluye su posible traslado a una institución psiquiátrica, ya que el Juzgado Civil determinó que el músico deberá permanecer en el hospital hasta definir su situación.
La orden de internación obliga al director del hospital a presentar un informe mensual sobre la evolución de Álvarez y cualquier dato relevante. Recientemente, se difundió un video donde se ve al exlíder de Viejas Locas tratando de escapar del hospital mientras se realizaba un traslado interno. Este acontecimiento demuestra la necesidad de vigilar de cerca su progreso y asegura la conexión del acusado a las audiencias judiciales mediante computadora.
Según el abogado Sebastián Queijeiro, durante el intento de fuga, los médicos intentaron calmar a Álvarez con ampollas y jeringas, pero no lograron sedarlo a tiempo para detenerlo. Esta situación refuerza la importancia de medidas cautelares rigurosas para evitar futuros escapes y asegurar el tratamiento adecuado.
La orden judicial destaca la internación forzosa como un recurso terapéutico restrictivo, destinado al periodo más corto posible. Asimismo, estipula que cualquier persona con padecimientos mentales debe conservar sus derechos fundamentales. Una vez superada la causa inicial que justificó la internación, debería proceder a su externación sin requerir otra orden judicial.
