El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona vivió un momento clave con las declaraciones de Nancy Forlini y Pedro Di Spagna este martes. Ambos explicaron los detalles sobre la atención domiciliaria del exfutbolista, tratando de aclarar sus roles en el proceso. Forlini, jefa de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical, afirmó que las decisiones médicas recaían en Leopoldo Luque y Agustina Cosachov, mientras que Di Spagna narró las dificultades experimentadas durante los últimos días de Maradona.
Forlini aseguró ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro que su función era proporcionar servicio de enfermería las 24 horas sin poder alterar las indicaciones médicas. Explicó que una conversación con la psiquiatra Agustina Cosachov clarificó quiénes estaban a cargo del tratamiento: Luque y Cosachov. Además, mencionó que cualquier intervención de otros especialistas requería autorización previa. Aunque trató de organizar el servicio, indicó que los enfermeros trabajaban bajo instrucciones dispersas.
Durante su testimonio, Forlini se mostró conmovida al negar cualquier interés económico o personal en el caso, cuestionando las omisiones que se le imputan ya que no contaba con órdenes específicas. Pedro Di Spagna, por su parte, expresó su deseo de compartir su versión tras cinco años. Describió su participación solo como evaluador tras la operación de Maradona, sin contrato con Swiss Medical ni Medidom.
Di Spagna relató un intento fallido para examinar a Maradona el 18 de noviembre de 2020 junto a un nutricionista. Fue entonces cuando Luque les comunicó que no era posible ingresar para revisarlo. A pesar de solicitar constancia de su visita y planear regresar al día siguiente, la consulta se suspendió y nunca se reprogramó.