El consumo cayó 1,1% en la comparación interanual de agosto

En comparación con julio pasado, se observó una disminución del 0,8%, reflejando una baja principalmente en sectores como transporte, cultura y recreación, consigna el último informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios.
29 de Septiembre de 2026 12:39hs
El consumo cayó 1,1% en la comparación interanual de agosto
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En agosto, el consumo registró una caída del 1,1% en comparación con el mismo mes del año anterior, de acuerdo con datos de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios. En comparación con julio pasado, se observó una disminución del 0,8%, reflejando una baja principalmente en sectores como transporte, cultura y recreación. Esta tendencia a la baja interrumpió el leve repunte registrado anteriormente y situó el consumo un 2,1% por debajo de los niveles alcanzados a principios de 2025.

El informe también destacó un proceso de desaceleración inflacionaria. La inflación mensual se incrementó en un 1,7% en agosto, comparado con el 2,1% registrado en julio. En términos interanuales, esta cifra llegó al 33,5%. Desde la Cámara Argentina de Comercio subrayaron la importancia de mantener la baja inflación para fortalecer los ingresos reales y mejorar la capacidad de consumo de los hogares en los próximos meses.

Durante 2026, el comportamiento del consumo ha mostrado una notable heterogeneidad respecto a la actividad económica general. Mientras que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) reveló un aumento del 2,7% en junio, el consumo sufrió un retroceso del 1,2% en el mismo periodo. En agosto, sectores como indumentaria y calzado crecieron un 4,9%, y vivienda junto a servicios públicos aumentaron un 4,8%, en contraste con las caídas significativas en sectores como transporte y recreación.

Además, los bienes de consumo masivo experimentaron una reducción interanual del 2,6% en julio, pese a un aumento mensual desestacionalizado del 4,2%. La Cámara Argentina de Comercio advirtió sobre el enfriamiento del crédito familiar. Hay un retroceso continuo en las tarjetas y los préstamos personales y prendarios, afectando la demanda de bienes durables. Esto contrasta con el comportamiento moderadamente ascendente de los créditos hipotecarios.