En agosto, el consumo de carne vacuna en Argentina se situó en 46 kilos por habitante al año, según el reporte de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados. Este dato representa una disminución del 9,5% en comparación con agosto de 2025, lo que equivale a una reducción de 4,9 kilos por habitante. Este nivel de consumo es el más bajo desde abril de 2024, cuando también se observó una notable caída temporal.
La tendencia del consumo per cápita en 2026 comenzó con 47,9 kilos anuales. En los meses posteriores, como febrero y marzo, se redujo a 47,3 kilos. Luego, descendió a 46,2 kilos en abril antes de recuperarse ligeramente a 47,5 kilos en mayo. Esta crisis en el consumo también tuvo repercusiones en la producción, que disminuyó un 6,8% interanual en los primeros ocho meses del año al alcanzar 1,944 millones de toneladas, lo que representa una reducción sustancial frente al mismo periodo de 2025.
Durante agosto, la producción total fue de 248.000 toneladas, registrando una baja del 8,7% interanual. La faena también experimentó una caída con el procesamiento de 1,011 millones de cabezas, lo que refleja una disminución del 12,9% respecto al mismo mes del año anterior. No obstante, el peso promedio de las reses aumentó un 4,8%, alcanzando los 246 kilos.
Por otro lado, las exportaciones mostraron un crecimiento impulsado por un enfoque hacia el comercio exterior. Entre enero y agosto, se exportaron 567.405 toneladas res con hueso, lo que significa un incremento interanual del 6,5%. Este crecimiento de las exportaciones contrastó con la caída del 11,3% en los envíos al mercado interno durante el mismo periodo. En julio, Estados Unidos e Israel contribuyeron al aumento de embarques, mientras que China recibió el mayor volumen, representando el 50,5% del total exportado ese mes.