La disputa por las regalías de la represa Los Nihuiles en el río Atuel entre Mendoza y La Pampa se intensifica tras el decreto que asigna el 100% de las regalías a Mendoza. La Pampa ha reaccionado solicitando una medida cautelar para invalidar el decreto firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo. Esta decisión gubernamental ha generado un fuerte desacuerdo político en La Pampa, uniendo a opositores y al gobernador peronista Sergio Ziliotto contra la medida, aunque también se cuestionó su enfoque legal.
En Mendoza, la decisión fue celebrada como un acto de justicia, provocando hasta rivalidades internas por el reconocimiento del logro. La administración pampeana respondió con acciones legales, respaldándose en leyes y acuerdos que refuerzan la interprovincialidad del río Atuel, recordando acuerdos históricos como el de 1992, que estableció el reparto de regalías. Ziliotto enfatizó que estos acuerdos no pueden anularse unilateralmente y reitera la defensa de los derechos pampeanos.
El decreto de Milei eliminó uno anterior de 1973 que regulaba la distribución igualitaria de regalías, alimentando así el conflicto económico. Mendoza ahora reclama el total de las regalías de los últimos 53 años y acusa a La Pampa de deberle millones con intereses. La ley de 1984 había ajustado el reparto al 12%, favoreciendo a ambas provincias equitativamente, estableciendo un precedente para la disputa actual.
La postura pampeana se nutre del convenio de 1992, afirmando que sus derechos no dependen solo del decreto eliminado, sino también de acuerdos interjurisdiccionales ratificados por la Corte Suprema. Según la Agencia Provincial de Noticias de La Pampa, dicho convenio no puede ser alterado por una parte sin consenso, subrayando que el Estado Nacional participó como parte y no como autoridad superior en las negociaciones.