En el municipio de Brandsen, la policía rescató a una familia secuestrada durante cuatro días debido a una deuda millonaria del padre de uno de los rehenes. Los afectados, una joven pareja de 19 y 20 años y su hija de tres, fueron forzados a subir a un automóvil en plena calle. La policía descubrió que el secuestro estuvo impulsado por la deuda considerable que el padre del joven mantenía con un supuesto prestamista.
Las autoridades iniciaron la investigación cuando los familiares de las víctimas reportaron su desaparición. La tarea quedó a cargo del Departamento Antisecuestros Sur de la Policía Federal, quien tras realizar diversas estrategias investigativas, logró localizar una propiedad en la zona de Gómez donde mantenían cautivas a las víctimas. Un operativo posterior permitió su liberación.
La problemática surgió cuando el padre del joven habría recibido una alta indemnización por un accidente laboral. Acto seguido, comenzaron las demandas por una deuda cuya legitimidad se encuentra bajo escrutinio judicial. Supuestamente, el hombre efectuó pagos y cedió bienes como terrenos y electrodomésticos, llevándolo a una crítica situación financiera, posiblemente bajo presión de una organización dedicada al cobro violento de deudas.
Durante la operación que resultó en la liberación, las autoridades detuvieron a una persona involucrada, aunque el principal sospechoso logró escapar antes de ser arrestado. La justicia investiga ahora los detalles del secuestro, la complicidad de los involucrados y la posible existencia de una estructura criminal enfocada en la extorsión y usura.