Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA revela que casi la mitad de los hogares enfrenta la necesidad de pedir dinero prestado para cubrir gastos básicos. El análisis examina cómo estas familias se encuentran en una situación de vulnerabilidad antes de enfrentar una mayor morosidad. Durante el tercer trimestre de 2025, se señala que el 27,4% de los hogares recurrió a préstamos informales, cifra que asciende al 49,2% entre quienes no logran cubrir sus necesidades esenciales.
El informe destaca una brecha significativa entre los hogares pobres y no pobres: el 44,4% de las familias en pobreza se endeudaron para gastos diarios, casi duplicando el porcentaje del 22,4% en familias no pobres. Esta tendencia se intensifica a medida que descienden los ingresos, alcanzando el 47,5% en los estratos muy bajos. Aquellas combinaciones de pobreza y estrés económico experimentan una tasa aún más alta, con un 55,8% recurriendo a préstamos.
Por regiones, la incidencia más alta de endeudamiento se observa en áreas urbanas fuera de la capital, con el 30,6%, seguido por la periferia de Buenos Aires con 29,7%. En contraste, la Ciudad de Buenos Aires presenta un nivel más reducido del 12,8%. El informe sitúa la falta inmediata de ingresos como la causa directa para recurrir a préstamos, exacerbada por una pobreza estructural.
Este estudio surge en un contexto donde se registra un notable incremento en la mora del crédito bancario. En junio, la morosidad alcanzó 12,8% del saldo frente al 2,5% del año anterior. Sumando acreedores bancarios y no bancarios, se estima que 5,86 millones de personas tienen al menos una deuda atrasada. De ellas, el 17% debe menos de $100.000 y cerca del 40% tiene una deuda por debajo del salario mínimo vigente en ese momento.