El juez federal de La Plata Ernesto Kreplak procesó a Nélida Agustina Bisio, extitular de la ANMAT, y a Gabriela Mantecón Fumado, exdirectora del INAME, por su presunta responsabilidad en la adulteración de sustancias medicinales vinculada con el fentanilo contaminado. La resolución les impuso un embargo de $500 mil millones, la inhibición general de bienes y la prohibición de salir del país. Ambas continuarán en libertad, ya que el procesamiento fue dictado sin prisión preventiva.
La investigación atribuye a las exfuncionarias una participación necesaria en un delito asociado con la muerte de al menos 90 personas. También se les imputa responsabilidad por lesiones gravísimas en dos casos, lesiones graves en otros 41 y lesiones leves en al menos una víctima. La prohibición de salida del país ya había sido dispuesta después de sus detenciones y declaraciones indagatorias, y ahora fue ratificada por el magistrado.
El Ministerio Público Fiscal sostiene que HLB Pharma Group S.A. y Laboratorios Ramallo S.A. arrastraban incumplimientos e irregularidades en la fabricación de medicamentos. Ambas compañías pertenecían al grupo familiar de los hermanos García Furfaro. Para los fiscales, un presunto encubrimiento estatal permitió que los laboratorios siguieran operando en condiciones deficientes y que HLB elaborara el fentanilo contaminado. El expediente busca determinar si funcionarios responsables del control sanitario omitieron actuar ante las anomalías detectadas.
La causa se inició el 13 de mayo de 2025, luego de que el Hospital Italiano de La Plata detectara un brote infeccioso entre pacientes que habían recibido fentanilo de HLB. Los estudios identificaron las bacterias Klebsiella pneumoniae y Ralstonia mannitolilytica en las ampollas, y los mismos microorganismos aparecieron en muestras de pacientes fallecidos en hospitales de distintas provincias. Aunque el número de posibles víctimas fatales supera las 110, el procesamiento contempla por ahora 90 muertes y 44 víctimas no fatales. El expediente reúne más de 400 legajos e incidentes, distribuidos en unos 600 cuerpos, sin incluir las historias clínicas incorporadas al análisis.