La Argentina perdió 241.000 puestos de trabajo asalariados formales en el sector privado desde noviembre de 2023. El salario mínimo, en ese mismo período, registra una caída del 40,5% en su poder adquisitivo. Así lo indica un informe de la Universidad de Buenos Aires que pone en evidencia el deterioro del mercado laboral durante los primeros años de la gestión de Javier Milei.
El empleo registrado privado suma doce meses consecutivos de retrocesos. En mayo se eliminaron 7.000 puestos, lo que marca la duodécima baja mensual seguida. Los niveles actuales de ocupación formal en el sector privado equivalen a los de julio de 2016, mientras que el salario mínimo de julio de 2026 se ubica por debajo del registrado en 2001, antes del colapso de la convertibilidad, con una erosión del 67% respecto de su pico de septiembre de 2011.
La destrucción de puestos se concentra en Industria y Comercio desde septiembre de 2025. La Construcción profundizó su caída en mayo con una merma del 0,5%, la más pronunciada desde marzo de 2025, mientras que Minería creció apenas 0,3% en el mes aunque permanece 3,9% por debajo en la comparación interanual. En términos geográficos, el empleo formal se redujo en 11 provincias, con los retrocesos más marcados en Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chaco, y aumentos en San Juan, Catamarca y Neuquén.
Las pequeñas empresas redujeron su dotación en junio un 0,4%, las grandes lo hicieron de manera leve con un 0,1% y las medianas registraron un modesto incremento del 0,1%. En cuanto a las remuneraciones, el salario promedio de los asalariados registrados del sector privado cayó 2,9% en términos reales en marzo, se recuperó apenas en abril con un 0,2% y volvió a retroceder en mayo un 1,6%, quedando por debajo del nivel de noviembre de 2023.
