El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó la suspensión temporal de todas las citas para solicitar visas en sus embajadas y consulados alrededor del mundo. La medida, enmarcada en la ofensiva migratoria del segundo mandato de Donald Trump, se presentó como una iniciativa de capacitación global para el personal consular. Las autoridades no precisaron cuándo se retomará el servicio ni difundieron un cronograma, aunque aseguraron que los turnos existentes serán reacomodados.
Según el comunicado oficial, la formación busca que los diplomáticos puedan descartar a solicitantes considerados susceptibles de depender de prestaciones públicas estadounidenses. Cada pedido será evaluado de manera exhaustiva y coherente, aunque el organismo no detalló el alcance exacto de la iniciativa. Los afectados incluyen categorías de turista, trabajo y estudio, cuyos titulares fueron notificados de la postergación de sus entrevistas sin una nueva fecha inmediata.
La administración también anunció este martes la revocación de visas de negocios y turismo para extranjeros que solicitaron asilo tras ingresar como visitantes temporales. La Casa Blanca estimó que la decisión podría afectar hasta 200.000 visas y la definió como la mayor revocación masiva de visas de la historia. El portavoz Tommy Pigott justificó la medida al afirmar que obtener una visa con el fin de solicitar asilo constituye fraude.
Las organizaciones de derechos humanos condenaron estas políticas y las calificaron de discriminatorias y contrarias a la libertad de expresión y al debido proceso. Además, advirtieron sobre un clima de inseguridad para las minorías étnicas, que denuncian la elaboración de perfiles raciales. Pese a la promesa de campaña de 2024 de frenar la inmigración irregular, el gobierno también complicó el acceso legal con el aumento de tasas para determinados visados de trabajo.
