Una huelga de 24 horas dejó sin atención a los afiliados de PAMI en clínicas y sanatorios privados de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa este lunes 24 de agosto. El motivo: el reclamo de los prestadores por los aranceles atrasados que paga la obra social jubilatoria.
Consultas programadas, estudios diagnósticos y prácticas médicas habituales quedaron suspendidas por la medida. Las guardias, urgencias y emergencias, en cambio, continúan funcionando con normalidad para asistir casos que demanden intervención inmediata.
El valor de los aranceles se deterioró frente a la inflación y los pagos llegan con demora, según denuncian las instituciones. En dos años y medio, la inflación acumulada llegó al 341% contra un aumento del 143% en los valores que reconoce PAMI, lo que implica una pérdida de casi 75% en el valor real de los aranceles.
Los costos de insumos médicos, medicamentos, descartables, servicios e impuestos crecieron de manera sostenida y complican la sostenibilidad de las prestaciones con los valores actuales. Más de veinte instituciones de las cuatro provincias adhieren a la medida, que impacta en aproximadamente 300.000 afiliados de PAMI en la región.