El segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona enfrenta un nuevo obstáculo tras revelarse que la Junta Médica utilizó, por error, estudios clínicos correspondientes a Don Diego, padre del futbolista, para arribar a algunas de sus conclusiones. El hallazgo, surgido durante las audiencias, puso en duda la validez de parte del dictamen pericial y abrió un intenso debate entre las partes involucradas en el proceso judicial.
El informe cuestionado data de junio de 2015 y fue emitido por Swiss Medical, la misma obra social que atendió tanto al Diez como a su padre. La confusión se originó porque, aunque el estudio figura a nombre de Diego Armando Maradona, el número de afiliado corresponde a Don Diego, quien falleció ese mismo año a los 87 años, mientras que el astro tenía 54 y se encontraba en Dubái al momento del examen.
Mario Baudry, abogado querellante en representación de Diego Fernando Maradona, rechazó la versión del error involuntario. “Después de seis años, no creo que haya impericia, sino algo adrede”, sostuvo el letrado, quien consideró que se buscó inducir a error a peritos y jueces, aunque aclaró que, a su entender, el hecho no debería anular todo el procedimiento.
Desde la defensa de Leopoldo Luque, uno de los principales acusados, el abogado Francisco Oneto aprovechó la situación para cuestionar la solidez del trabajo de la Junta Médica. “Un grupo de autodenominados expertos no hicieron algo tan elemental como verificar que los estudios sean de la persona estudiada”, afirmó Oneto, quien añadió que, si se comprueban estas alegaciones, el dictamen queda severamente debilitado y no puede servir de base para ninguna conclusión.
