Según un informe de la Universidad de Rosario basado en datos oficiales, el avance del cuentapropismo empuja al alza la informalidad laboral, con un crecimiento más marcado entre mujeres y jóvenes. La pobreza afecta a los trabajadores informales en una proporción casi triple que a los formales. Los datos oficiales del primer trimestre de 2026 muestran que el 34,3% de los ocupados informales vive en hogares pobres, frente al 10% de los formales. En la indigencia, la brecha se amplía: 5,2% entre los informales contra 1,2% entre los registrados.
La informalidad de los ocupados alcanzó el 44,2%, según el INDEC, por encima del 42,1% del mismo trimestre de 2025. El trabajo por cuenta propia presenta una tasa de informalidad del 65,3%, casi el doble de la de los asalariados (37,9%). Además, el peso del cuentapropismo en el total de ocupados subió de 21,1% a 24,5%, en detrimento del empleo asalariado.
Este fenómeno se feminizó y se concentró en los jóvenes. Las mujeres pasaron de representar el 34,1% de los cuentapropistas en el cuarto trimestre de 2016 al 41,5% en el primer trimestre de 2026. Entre los jóvenes de 19 a 25 años, la formalidad cayó de 43,5% a 34,8% en el mismo período, una reducción más profunda que la observada en adultos de edades centrales.
La construcción y el servicio doméstico lideran la informalidad, con cuatro de cada cinco trabajadores en esa condición. Los servicios personales, la gastronomía y el comercio también muestran altos niveles. En cambio, la administración pública, las finanzas y la enseñanza son sectores casi enteramente formales. El empleo público registra una formalidad del 89,3%, muy por encima del 49,5% del sector privado. La industria manufacturera pasó de una informalidad de 32,2% en 2016 a 41,9% una década después, mientras que el comercio, la rama con más ocupados, subió de 53,8% a 59,5%. Entre los cuentapropistas de información y comunicación, la informalidad es de 33,9%, y en servicios profesionales, científicos y técnicos baja a 19,2%. El grueso del cuentapropismo informal corresponde a oficios, comercio y servicios personales, no al trabajo independiente de alto valor agregado