La Justicia federal ordenó la detención del comisario Alejandro Falcón, quien quedó alojado en la cárcel de Bouwer. El jefe de la División Drogas Peligrosas de la Policía Federal en Córdoba enfrenta una causa por hurto calificado, falsedad ideológica, peculado y dádivas. La investigación indica que el oficial habría cometido estos delitos aprovechando su posición al frente del área antinarcóticos provincial.
Según el expediente, Falcón se habría apropiado de USD 1.800 durante un allanamiento y de aproximadamente $2.000.000 en un procedimiento con secuestro de un automóvil. Una subalterna denunció esos faltantes en 2024, aunque no todas las acusaciones lograron comprobarse. Entre las maniobras investigadas figura también la recepción de un cachorro de pitbull, presuntamente entregado por un narco, que nunca fue incorporado a la fuerza ni informado a los superiores.
La instrucción lo acusa además de utilizar un móvil oficial y combustible institucional para viajes personales a Rosario, ciudad donde residía con su pareja. Para encubrir esas operaciones, habría fraguado comprobantes y actas de secuestro de dinero. La detención fue dispuesta por el juez federal Carlos Ochoa, del Juzgado Federal N° 1 de Córdoba, y la investigación está a cargo del fiscal Maximiliano Hairabedian, quien había pedido prisión domiciliaria por el temor de los subordinados a declarar.
En su declaración indagatoria, Falcón negó todos los cargos y sostuvo que lo confundieron con otro oficial en uno de los procedimientos. Otros tres efectivos están imputados en la misma causa, aunque permanecen en libertad. No se descarta que surjan nuevas detenciones a medida que avance la investigación.