Cuba sufrió este domingo un nuevo apagón nacional tras la caída del sistema eléctrico en todo el país. La empresa estatal Unión Eléctrica informó en X que se produjo una “desconexión total” y señaló que se activaron protocolos para intentar recuperar el servicio.
La interrupción alcanzó a las 15 provincias y dejó sin suministro a zonas urbanas y rurales por igual. Se trata del sexto colapso general del sistema en lo que va del año y del undécimo desde fines de 2024, en una secuencia que vuelve a exponer la fragilidad de la red.
Especialistas atribuyen la crisis al deterioro de la infraestructura y al envejecimiento de las plantas termoeléctricas, que acumulan décadas de funcionamiento. El Gobierno cubano, en cambio, mantiene que el embargo de Estados Unidos limita el acceso a combustibles y repuestos necesarios para sostener la generación.
Desde Washington, la interpretación es distinta: sostiene que el problema responde a fallas de gestión y a decisiones económicas internas. En medio de ese cruce político, la población enfrenta cortes de agua por la salida de bombas, dificultades para conservar alimentos y una afectación prolongada de servicios básicos.


