En la península de Cap Ferret, las autoridades francesas desplegaron una evacuación masiva por el avance de un incendio que sigue fuera de control. Cerca de 40.000 personas fueron retiradas de la zona y trasladadas en embarcaciones hacia Arcachon, donde recibieron asistencia en la alcaldía.
El fuego avanza con rapidez y ya provocó daños severos en la región. Según el reporte oficial, las llamas consumieron unas 50 viviendas y un camping, mientras otros focos activos mantienen bajo presión a los equipos de emergencia en distintas partes de Francia.
La prefecta de Gironda, Sophie Brocas, advirtió que el viento podría intensificarse y complicar todavía más el escenario. Por ese motivo, ordenó la evacuación de Le Temple y Saumos y remarcó que la prioridad fue anticiparse al peor momento del incendio.
En Arcachon, los evacuados recibieron desayuno y bebidas tras su traslado por barco. Mientras tanto, 27 bomberos debieron recibir atención médica desde el inicio del operativo, en una jornada marcada por la magnitud del siniestro y la dificultad para contenerlo.


