Dos explosiones sacudieron el centro de Damasco este martes frente al hotel donde se alojaba el presidente de Francia durante su visita oficial a Siria. El atentado provocó al menos 18 heridos, entre ellos cuatro policías; el mandatario no estaba en el edificio y siguió con la agenda prevista, según versiones oficiales.
Las detonaciones se produjeron cuando agentes de seguridad intentaban desactivar los artefactos. Uno de los explosivos estaba dentro de un vehículo y el otro en un contenedor de basura a unos 200 metros del hotel; ambos, según el Ministerio del Interior sirio, eran de fabricación casera.
Las autoridades montaron un operativo de emergencia: ambulancias, evacuaciones y cortes de acceso a la zona. Testigos describieron escenas de caos y vieron a varias personas heridas tendidas en la calle; además, el edificio del ministerio de Turismo, frente al hotel, registró daños materiales con vidrios rotos y restos de escombros en la vía pública.
El convoy presidencial se dirigía al palacio de gobierno cuando ocurrieron las explosiones. La visita incluía reuniones sobre reconstrucción y proyectos de cooperación, con la participación de empresarios interesados en infraestructura y corredores energéticos; en ese grupo viajaba el director ejecutivo de TotalEnergies, quien destacó el valor estratégico de Siria como ruta de tránsito para el petróleo.
