La Justicia de Córdoba dispuso prisión preventiva este miércoles para Claudio Barrelier, Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani, imputados en la causa por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada asesinada y descuartizada. La decisión fue adoptada por el fiscal Raúl Garzón, que mantuvo la acusación principal contra Barrelier por homicidio triplemente calificado —con alevosía, ensañamiento y por haber ocurrido en contexto de violencia de género.
Fassetta y Andreani recibieron prisión preventiva por presunto encubrimiento agravado; el primero está vinculado a la vivienda de Juan Del Campillo al 800 y la segunda es propietaria del Ford Ka negro además de administrar el bar Wachitas. Sobre el pedido de libertad presentado por la defensa de Fassetta, Garzón aún no se pronunció, según consta en el expediente.
De los cuatro detenidos, solo Marianela Palmero no fue privada de la libertad preventiva; está imputada por el mismo delito que Fassetta. Trabajó en el bar de Ituzaingó 521: según una testigo clave, limpiaba mesas y baños y atendía a los asistentes que concurrían a presentaciones de bandas tributo.
Las pericias acústicas y el análisis del celular complicaron a Palmero: los estudios indicaron que le era difícil no haber oído lo ocurrido la noche del 23 de mayo, y en su teléfono quedó registrado un mensaje a Barrelier con la pregunta "¿Qué es ese grito?". A raíz de esas pruebas se ordenó su detención; todavía no declaró y se espera que preste indagatoria entre esta semana y la próxima.