Desde el próximo miércoles 1 de julio, la tarifa del Subte subirá un 4,1%: el pasaje con tarjeta SUBE registrada pasará de 1.558 a 1.621 pesos. Quienes no registren la SUBE afrontarán una tarifa de 2.541 pesos por viaje; la tarifa social se ubicará en 567 pesos y la estudiantil en 226 pesos.
La suba se suma a un patrón de aumentos mensuales de servicios públicos que está afectando con fuerza los presupuestos familiares. En junio la canasta de servicios básicos —energía, agua y transporte— se elevó más de 10% respecto de mayo y acumula incrementos que superan con creces la inflación desde diciembre de 2023.
Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y Conicet muestra que, en el Área Metropolitana de Buenos Aires, la canasta de servicios se disparó 919% entre diciembre de 2023 y junio, mientras que el nivel general de precios subió 236% en el mismo período. Hoy esa canasta representa alrededor del 15% del salario promedio registrado y el transporte es el rubro que más pesa en el gasto de los hogares.
En términos concretos, un hogar promedio del AMBA necesitó en junio 282.758 pesos para cubrir energía, transporte y agua, un 10,1% más que en mayo y un 54% más que en junio de 2025. El transporte aumentó 75% interanual, mientras que el agua, la electricidad y el gas crecieron 48%, 43% y 37% respectivamente; el transporte explicó 27 puntos de los 54 totales del alza interanual.