El episodio que motivó la protesta de Hernán Carbajales, un productor de General Acha, La Pampa, currió tras un fin de semana devastador para el establecimiento familiar. Menos de 24 horas antes de hallar una vaca preñada faenada de manera clandestina, encontraron una yegua criolla pura, también preñada y próxima a parir, degollada y despostada. Los delincuentes solo se llevaron algunos cortes, dejando atrás una escena que profundizó el impacto emocional de las pérdidas.
Más allá del perjuicio económico, el damnificado remarcó que el abigeato se ha convertido en una problemática recurrente que se agrava por la falta de respuestas judiciales y políticas, al punto de que muchos afectados ya ni siquiera realizan denuncias.
Pese a la contundencia de su protesta, el productor aclaró que su reacción fue la de un trabajador agotado por la situación y no la de una persona fuera de control. Además, diferenció el trabajo de los efectivos de la Policía Rural de las decisiones que se toman en los niveles superiores de gobierno.